ORIGEN Y OSCURIDAD
Nada se sabe con certeza del origen y fundación
de Alaejos. Todas las especulaciones que diversos autores han recogido
de estudios poco fundamentados no son más que meras leyendas. Obviando.
pues, estas interpretaciones variopintas, tenemos seguridad de su existencia
desde 1180, año en el que un documento de donación latiniza
el nombre como «FALAFEIOS». Un lustro más tarde, en
una permuta de iglesias entre los obispos de Salamanca y Zamora, resurge
documentalmente idéntica designación, y aun en 1265 hay nueva
prueba documental de ser Falafeios el Alaejos actual.
Todo lo demás entra en el campo de las
suposiciones. Se cree, con bastante probabilidad, que al principio sería
una aldea más del extenso alfoz de la Comunidad de Villa y Tierra
de Medina del Campo. Pronto destacó entre las otras, debido a su
ubicación fronteriza en los límites de Castilla, circunstancia
que le obligó a fortificarse ante los ataques del reino leonés.
Son años difíciles, llenos de incertidumbre, sin pruebas
fehacientes. Llenos de oscuridad llegamos a la mitad del siglo XIV. esporádicamente
entonces aparece Alaejos como aldea vendida a Medina del Campo por Diego
Fernández de Medina, alférez de Alfonso XI, que antes se
la había donado.
Y nuevamente un siglo oculto, hasta 1452. Este
año el todavía príncipe Enrique (futuro Enrique IV)
hace entrega de Alaejos, Castrejón y Valdefuentes al obispo de Avila,
muy pronto arzobispo de Sevilla, don Alonso de Fonseca. Deja, desde este
momento, de ser tierra realenga y se convierte en señorío
jurisdiccional. Así continuó hasta la disolución definitiva
de los señoffos en 1837, con un breve interludio de dominio real
en los años 1593-99.
1452 es todo un símbolo, supuso, por mor
de los Fonseca, el renacer documental de Alaejos y, lo que es mucho más
importante, el inicio expansionista y de prosperidad que condujo a la época
de mayor esplendor. Pero antes habrá alguna reforma, como la ampliación
y mejora de la torre-fortaleza. Por cierto, el castillo será escenario
de grandes e interesantes acontecimientos en el siglo XV: en él
estuvo retenida doña Juana de Portugal, esposa de Enrique IV, por
Alonso de Fonseca, escapándose tras una larga peripecia, donde no
faltaron sobornos y amoffos, para terminar reuniéndose con don Beltrán
de la Cueva en Cuéllar. En el castillo se formaron también
unas mesnadas en 1476, para ayudar al Rey Católico en su lucha contra
los portugueses en la guerra de sucesión, y en concreto para la
toma de Toro (incluso en 1477 el mismo rey Fernando -cuenta Zurita-, «se
vino a Alahejos por dar orden en estrechar (la) fortaleza» de Siete
Iglesias). Pero, a la postre, el castillo simbolizó el poder señorial,
el recuerdo vivo de la pérdida de libertades, por lo que siempre
será denostado por los alaejeños, quienes no lo respetaron
cuando sus dueños lo abandonaron.
Escudo
del siglo XVI en la casa del Magistrado,también conocida como casa
del Inquisidor,en la calle Ramón y Cajal nº 6