¿Te atrae
un perfume más que otro? ¿Prefieres este aroma o aquel sentimiento?
¿Es sagrada tu practica y profano tu trabajo? Entonces tu mete está
separada: de sí misma, de la unidad, del Tao. Mantén tu mente libre
de divisiones y distinciones. Cuando tu mente es simple y está
desapegada y silenciosa, todas las cosas pueden existir en armonía y
puedes empezar a percibir la verdad sutil.
12
¿Deseas habitar en el espacio sagrado?
¿Tener el respeto y la compañía de los seres espirituales
supremos? ¿Ser protegido por los guardianes de los ocho poderosos
rayos de energía? Mima entonces el camino integral. Considera con
reverencia estas enseñanzas, practica sus verdades, ilumina con
ellas a los demás. Recibirás tantas bendiciones del universo como
granos de arena hay en el Río de la Eternidad.
13
Las minúsculas partículas que forman
el vasto universo no son en absoluto minúsculas. Tampoco el vasto
universo es vasto. Son estos conceptos de la mente, que es como un
cuchillo, que siempre reduce poco a poco el alcance del Tao,
intentando hacerlo aprehensible y manejable. Pero lo que está más
allá de la forma es inaprehensible y lo que está más allá del
conocimiento es inmanejable. Sin embargo, existe este consuelo: quien
suelte el cuchillo encontrará el Tao en la punta de sus dedos.
14
¿Puedes disolver tu ego? ¿Puedes
abandonar la idea del yo y de los otros? ¿Puedes renunciar a los
conceptos de hombre y mujer, corto y largo, vida y muerte? ¿Puedes
dejar partir todas estas dualidades y aceptar el Tao sin escepticismo
ni pánico? Si puedes hacerlo, puedes alcanzar el corazón de la
Unidad Integral. A lo largo del camino, evita pensar en la Unidad
como algo extraordinario, elevado, sublime, transcendental. Por ser
la Unidad, está más allá de todo eso. Es simplemente la verdad
directa, esencial y total.
15
Para el ser
ordinario, lo demás suelen necesitar tolerancia. Para el ser
altamente evolucionado, no hay nada que pueda llamarse tolerancia,
porque no hay nada que pueda llamarse otro. Ha abandonado toda la
idea de dualidad y ha extendido su buena voluntad sin prejuicio en
todas las direcciones. Sin odiar nunca, sin resistir nunca, sin
luchar nunca, simplemente está siempre aprendiendo y siendo. Amar,
odiar, tener expectativas: todas estas cosas son apegos. El apego
impide el crecimiento del verdadero ser. Por ello, el ser integral no
está apegado a nada y puede relacionarse con cualquiera con una
actitud sin estructuras. Por esta razón, su misma existencia
beneficia a todas las cosas. Como puedes ver, lo que tiene forma es
igual a lo que no tiene forma, y lo que está vivo es igual a lo que
reposa. Esta es la verdad sutil, no un invento religioso, pero solo
quienes ya están altamente evolucionados lo entenderán.
16
La mayoría de las
religiones del mundo solo sirven para reforzar los apegos a los
falsos conceptos como los del yo y los otros, vida y muerte, cielo y
tierra. Quienes quedan atrapados en estas falsas ideas quedan
impedidos para percibir la Unidad Integral. La suprema virtud que se
puede ejercer es aceptar la responsabilidad de descubrir y transmitir
la verdad total. Algunos ayudan a los demás para recibir recompensas
y admiración. Esto carece simplemente de sentido. Algunos se
cultivan a si mismos, en parte para servir a los demás, y en parte
para servir a su propio orgullo. En el mejor de los casos, entenderán
la mitad de la verdad. Pero a aquellos que se mejoran a si mismos por
el mundo, a esos les será revelada toda la verdad del universo. Así
pues, busca esa verdad total, practícala en tu vida cotidiana y
compártela humildemente con los demás. Así entraras en el reino
divino.
17
No te ocupes de rendir culto a
deidades o instituciones religiosas como fuente de la verdad sutil.
Hacer esto es colocar intermediarios entre tú mismo y lo divino, y
convertirte en un mendigo que busca afuera un tesoro que está
escondido en el interior de su propio corazón. Si quieres rendir
culto al Tao, descúbrelo primero en tu propio corazón. Entonces tu
culto tendrá sentido.
18
No existe un
método para alcanzar la realización del Tao. Considerar cualquier
método como el método es crear una dualidad, que sólo puede
retrasar tu comprensión de la verdad sutil. La persona madura
percibe la inutilidad de las rígidas metodologías externas.
Recuerda esto: esa persona mantiene permanentemente una actitud sin
estructuras y, de este modo, está siempre libre para seguir el
Camino Integral. Ella estudia las enseñanzas de los maestros.
Disuelve todos los conceptos de dualidad. Se prodiga al servicio de
los demás. Lleva a cabo su purificación interna y no molesta a su
maestro con enredos innecesarios, preservando así la conexión
espiritual sutil con la energía divina del maestro. Eliminando
suavemente todos los obstáculos a su propia comprensión, mantiene
constantemente su sinceridad incondicional. Su humildad,
perseverancia y adaptabilidad evocan la respuesta del universo y le
llenan de divina luz.
19
A la persona ordinaria le parece vasto
el cuerpo de la humanidad. En realidad, no es mayor ni menor que
cualquier otra cosa. Para la persona ordinaria, existen personas cuya
conciencia necesita elevarse. En realidad, no hay yo ni hay otro.
Para la persona ordinaria, el templo es sagrado y el campo no lo es.
También esto es dualismo que va en contra de la verdad. Quienes
están altamente evolucionados mantienen una percepción sin
distinciones. Viendo todo, sin etiquetar nada, mantienen su
conciencia de la Gran Verdad. De este modo son sostenidos por ella.
20
Quien es
clarividente puede ver formas que están en todas partes, pero no
puede ver lo que no tiene forma. Quien es telepático puede
comunicarse directamente con la mente de otro, pero no puede
comunicarse con quien ha logrado el estado de no mente. Quien es
telequinético puede mover un objeto sin tocarlo, pero no puede mover
lo intangible. Dichas capacidades solo tienen sentido en el reino de
la dualidad. En consecuencia, carecen de sentido. Dentro de la Gran
Unidad, aunque no existen cosas como la clarividencia, la telepatía
y la telequinesia, se ven todas las cosas, se comprenden todas las
cosas y todas las cosas están siempre en su lugar.
21
Todo momento es frágil y
huidizo. Por hermosos que sean, no pueden conservarse los momentos
del pasado. Por gozosos que sean, no pueden guardarse los momentos
del presente. Por deseables que sean, no pueden atraparse los
momentos de futuro. Pero la mente se desespera por fijar el río en
un lugar: poseída por las ideas del pasado, preocupada por las
imágenes del futuro, pasa por alto la simple verdad del momento.
Quien pueda disolver su mente descubrirá de repente el Tao a sus
pies, y tendrá la claridad a mano.
22
¿Cómo puede verse la Unidad Divina?
¿En hermosas formas, en pasmosas maravillas, en inspiradores
milagros? El Tao no está obligado a presentarse de esta forma.
Siempre está presente y siempre está disponible. Cuando se agota el
lenguaje y se disuelve la mente, se manifiesta por sí mismo. Cuando
se cultiva la claridad y la pureza, se revela a sí mismo. Cuando la
sinceridad es incondicional, se desvela a sí mismo. Si deseas ser
vivido por él, lo verás en todas partes, incluso en las cosas más
ordinarias.
23
La Suprema
Verdad no puede expresarse en palabras. Por ello, el Maestro Supremo
no tiene nada que decir. Simplemente se dona a sí mismo como
servicio, y nunca se preocupa.
24
La
conciencia sutil de la verdad del universo no ha de considerarse como
un logro. Pensar en términos de logro es colocarla fuera de tu
propia naturaleza. Esto es erróneo y engañoso. Tu naturaleza y la
naturaleza entera del universo son la misma cosa: indescriptible,
pero eternamente presente. Ábrete simplemente a esto.
25
No todos los
caminos espirituales conducen a la unidad armoniosa. De hecho, la
mayoría son rodeos y distracciones y no otra cosa. ¿Por qué no
confiar en la evidencia y la simplicidad del camino integral?
Viviendo con sinceridad incondicional, erradicando toda dualidad,
celebrando la igualdad de las cosas, cada uno de tus momentos morará
en la verdad.
26
Existen dos
clases de bendiciones. La primera consiste en las bendiciones
mundanas que se ganan haciendo buenas obras. Estas tienen relación
con la mente y, por tanto, están confinadas al tiempo y al espacio.
La segunda consiste en la bendición integral que recae sobre quienes
realizan la conciencia de la Gran Unidad. Esta conciencia te libera
de los vínculos de la mente, el tiempo y el espacio para volar
libremente a través de la armonía ilimitada del Tao. Existen
igualmente dos clases de sabiduría. La primera es la sabiduría
mundana, que consiste en una comprensión conceptual de tus
experiencias. Como es posterior a los mismos acontecimientos,
necesariamente te impide tu comprensión directa de la verdad. La
segunda, la sabiduría integral, implica una participación directa
en cada momento: el observador y lo observado se disuelven en la luz
de la conciencia pura, y no existen conceptos ni actitudes mentales
para disminuir esa luz. Las bendiciones y la sabiduría que
corresponden a quienes practican el Camino Integral y conducen a
otros a él, son mil millones de veces más grandes que todas las
bendiciones y sabidurías mundanas combinadas.
27
No pienses
que un ser integral tiene la ambición de iluminar a los que no son
conscientes o de elevar a las personas mundanas al reino de lo
divino. Para él, no existe yo y el otro, y, por ello, nadie a quien
elevar; ni cielo ni infierno y, por tanto, ningún destino. En
consecuencia, su única preocupación es su propia sinceridad.
28
Es tentador considerar los
vastos y luminosos cielos como el cuerpo del Tao. Sin embargo, eso
sería un error. Si identificas el Tao con una forma particular,
nunca lo verás.
29
No pienses
que puedes alcanzar la conciencia total y la completa iluminación
sin una disciplina y practica apropiadas. Eso es egomanía. Los
rituales adecuados canalizan tus emociones y la energía de la vida
hacia la luz. Sin la disciplina para practicarlos, caerías
constantemente retrocediendo en la oscuridad. He aquí el gran
secreto: Lo mismo que la elevada conciencia de la verdad sutil se
obtiene por medio de la conducta virtuosa y de la disciplina
constante, también es mantenida por medio de ellas. Los seres
altamente evolucionados conocen y respetan esta verdad.
30
Las palabras
nunca pueden portar en sí mismas la belleza de un árbol, para
comprenderla, debes verla con tus propios ojos. El lenguaje no puede
captar la melodía de una canción, para comprenderla debes oírla
con tus propios oídos. Lo mismo ocurre con el Tao, la única forma
de entenderlo es experimentándolo directamente. La verdad sutil del
universo es inexpresable e impensable. Por ello, las enseñanzas
superiores son sin palabras. Mis propias palabras no son la medicina,
sino una receta, no un destino, sino un mapa para que lo alcances.
Cuando llegues allí, silencia tu mente y cierra tu boca. No analices
el Tao. Esfuérzate, por el contrario, en vivirlo: en silencio, sin
división, con todo tu armonioso ser.
31
El Tao no va
y viene. Está siempre presente en todas partes, lo mismo que el
cielo. Si tu mente está nublada no lo veras, pero eso no significa
que no este allí. Cualquier infelicidad es creada por la actividad
de la mente. ¿Puedes abandonar palabras e ideas, actitudes y
expectativas? En ese caso, el Tao surgirá a la vista. ¿Puedes
permanecer en calma y mirar dentro? En ese caso, verás que la verdad
está siempre disponible, siempre sensible.
32
El ego dice
que el mundo es vasto y que son minúsculas las partículas que lo
forman. Cuando las minúsculas partículas se juntan, aparece el
vasto mundo. Cuando se dispersa el vasto mundo, dice, aparecen las
partículas. El ego está hechizado por todos esos nombres e ideas,
pero la verdad sutil es que mundo y partículas son lo mismo, ni el
uno es vasto, ni las otras son minúsculas. Cualquier cosa es igual a
cualquier otra. Los nombres y los conceptos solamente bloquean tu
percepción de la Gran Unidad. Por ello, es sabio ignorarlas. Quienes
viven dentro de sus egos están continuamente desconcertados: luchan
frenéticamente por conocer se las cosas son grandes o pequeñas, si
existe o no un propósito para juntarse o dispersarse, si el universo
es ciego y mecánico o la creación divina de un ser consciente. En
realidad, no existen fundamentos para tener creencias o hacer
comentarios sobre estas cosas. Por el contrario, mira tras ellas y
discernirás la verdad profunda, silenciosa y desaparecerá tu
desconcierto.
33
Lo mismo que
el mundo puede revelarse como partículas el Tao puede revelarse como
seres humanos. Aunque el mundo y las partículas no son la misma
cosa, tampoco son algo diferente. Aunque el cuerpo del cosmos y tu
cuerpo no son la misma cosa, tampoco son algo diferente. Mundos y
partículas, cuerpos y seres, tiempo y espacio: son todas expresiones
del Tao. Invisible, inaprensible, el Tao está más allá de
cualquier intento de análisis y clasificación. Al mismo tiempo, su
verdad está allí a donde te dirijas. Si puedes dejarlo partir de tu
mente y rodearlo con tu corazón, vivirá dentro de ti para siempre.
34
Todas las
cosas del universo van de lo sutil a lo manifiesto y regresan de
nuevo. Tanto si se trata de la forma de una estrella o de una
persona, el proceso es el mismo. Primero existe la energía sutil. A
continuación, se hace manifiesta y cobra vida. Después de un tiempo
la vida se acaba, pero la energía sutil continua, bien volviendo al
reino sutil, en donde permanece, o uniéndose de nuevo a las cosas
manifiestas. El carácter de tu existencia viene determinado por las
energías a las que te conectas. Si te unes a energías toscas, amar
a una persona, odiar a un clan, rechazar una experiencia o
condescender habitualmente con otra, llevarás una serie de vidas
pesadas y encadenadas. Esto puede continuar durante un largo y
aburrido tiempo. El proceder del ser integral es unirse a las cosas
elevadas. Aferrándose a lo que es refinado y sutil, atraviesa los
reinos refinados y sutiles. Si entra en el mundo, lo hace ligeramente
y sin apego. De este modo, puede ir a cualquier lado sin dejar
siquiera el centro del universo.
35
El
conocimiento intelectual existe dentro y fuera del cerebro. Como el
cerebro es parte del cuerpo, que debe un día perecer, esta serie de
hechos, por grandes e impresionantes que sean, también perecerán.
Sin embargo, la percepción interna es una función del espíritu.
Como el espíritu te sigue ciclo tras ciclo de vida, muerte y
renacimiento, tienes la oportunidad de cultivar la percepción
interna de forma continua. Refinada con el tiempo, la percepción
interna se hace pura, constante e inalterable. Este es el principio
de la inmortalidad.
36
Es
completamente posible para ti lograr la inmortalidad y experimentar
la alegría y la libertad absolutas para siempre. La practica de la
virtud sin discriminaciones es el medio para alcanzar este fin.
Practicando la bondad y la generosidad, tu vida se armoniza de manera
natural con el Camino Integral. Armonizando tu vida con el Camino
Integral, empiezas a eliminar las barreras ilusorias entre personas y
sociedades, entre oscuridad y luz, entre vida y muerte. Al eliminar
estas ilusiones, obtienes la compañía de los seres espirituales
supremos. En su compañía, estas protegido de las influencias
negativas y tu energía vital no puede ser disuelta. Es así como
logras la inmortalidad. Recuerda: no se trata de que quienes cultivan
la plenitud de si mismos no encuentren dificultades en la vida. Se
trata de que ellos entienden que las dificultades constituyen el
camino mismo hacia la inmortalidad: no obstante, afrontándolas con
calma y abiertamente, aquellos se desarrollan y, evolucionando
alegremente en respuesta a las mismas, se hacen tan naturales, tan
completos y tan eternos como el mismo Tao.
37
Una persona
superior cuida del bienestar de todas las cosas. Lo hace aceptando la
responsabilidad de la energía que manifiesta, tanto activamente como
en el reino sutil. Cuando mira un árbol, no ve un fenómeno aislado,
sino raíces, tronco, agua, tierra y sol cada fenómeno relacionado
con los demás, y el árbol surgiendo de ese estado de relación.
Mirándose a sí mismo, ve la misma cosa. Árboles y animales,
humanos e insectos, flores y pájaros: Estas son imágenes activas de
las energías sutiles que fluyen desde las estrellas a través del
universo. Encontrándose y combinándose entres sí y con los
elementos de la tierra, hacen surgir todas las cosas vivas. La
personal superior comprende esto y entiende que sus propias energías
desempeñan un papel en ello. Comprendiendo esta cosas, respeta a la
tierra como su madre, al cielo como su padre, y a todas las cosas
como a sus hermanos y hermanas. Cuidándolos, sabe que se cuida a sí
mismo. Dándoles a ellos, sabe que se da a sí mismo. En paz con
ellos, está siempre en paz consigo mismo.
38
¿Por qué
correr en pos de la verdad? Esta vibra en cada cosa y en cada no
cosa, desde la punta de tu nariz. ¿Puedes estar en calma y verla en
la montaña?, ¿en el pino?, ¿en ti mismo? No creas que la
descubrirás acumulando más conocimiento. El conocimiento crea duda,
la duda te hace tener hambre de más conocimiento. No te puedes
saciar comiendo de este modo. La persona sabia se alimenta de algo
más sutil. Se alimenta de la comprensión de que lo que tiene
nombre nació de lo que no tiene nombre, de que todo ser fluye del no
ser, de que el mundo que se puede describir emana de una fuente
indescriptible. Encuentra esta verdad sutil dentro de su propio ser y
llega a estar completamente satisfecho. Así pues, ¿quien puede
permanecer tranquilo y contemplar el ajedrez del mundo? Los
insensatos siempre están haciendo movimientos impulsivos, pero los
sabios saben que la victoria y la derrota se deciden por algo más
sutil. Saben que existe algo perfecto antes de que se haga ningún
movimiento. Esta perfección sutil se deteriora cuando se emprenden
acciones artificiales; así pues, conténtate con no alterar la paz.
Permanece en silencio. Descubre la armonía en tu propio ser.
Acéptala totalmente. Si puedes hacer esto, lo obtendrás todo y el
mundo sanará de nuevo. Si no puedes hacerlo, te perderás para
siempre en la sombra.
39
Si vas en
busca del gran creador, volverás con las manos vacías. El origen
del universo es en última instancia incognoscible, un gran e
indivisible río que fluye eternamente a través de un fértil valle.
Silencioso y no creado, crea todas las cosas. Todas las cosas nacen
del reino sutil al mundo manifestado mediante la relación mística
del yin y el yang. El dinámico río yang empuja hacia delante, el
tranquilo valle yin es receptivo, y mediante su integración nacen
todas las cosas a la existencia. A esto se conoce como el Gran Tai
Chi. El Tai Chi es la verdad integral del universo. Todo es un Tai
Chi: tu cuerpo, el cuerpo cósmico, la forma, la apariencia, la
sabiduría, la energía, las uniones de las personas, la dispersión
del tiempo y de los lugares. Todo ello nace mediante la integración
del yin y del yang, se mantiene y se dispersa sin la intervención de
ningún creador. Tu creación, tu autotransformación, la acumulación
de energía y sabiduría, la disminución y el termino de tu cuerpo:
todas estas cosas tienen lugar por si mismas sin la acción sutil del
universo. Por ello, no es necesario el esfuerzo agitado. Sé
simplemente consciente del Gran Tai Chi.
40
Las leyes
naturales del universo son inviolables. La energía se condensa en
sustancia. Los alimentos se toman por la boca y no por la nariz. La
persona que olvida respirar se amorata y muere. Sencillamente, no
pueden descartarse algunas cosas. Forman parte también de la ley
cósmica el que lo que dices y haces determinan lo que sucede en tu
vida. La persona ordinaria piensa que esta ley es externa a sí misma
y se siente encerrada y controlada por ella. Así pues, sus deseos
perturban su mente, su mente perturba su espíritu, y ella vive en
una constante agitación consigo misma y con el mundo. Gasta toda su
vida en la lucha. La persona superior reconoce que ella y la ley
sutil son una misma cosa. Por ello, se desarrolla de acuerdo con
ella, actuando con moderación y clarificando su mente. Al
comportarse de este modo, se encuentra en armonía con todo lo que es
divino y esta iluminado. Pasa sus días bebiendo de la serenidad y
respirando satisfacción. Ésta es la verdad profunda y simple: Eres
el dueño de tu vida y de tu muerte. Lo que haces es lo que eres.
41
Bueno y
malo, yo y los otros, vida y muerte: ¿Por qué afirmas estos
conceptos? ¿Por qué los niegas? Hacer cualquiera de estas dos cosas
es ejercitar la mente, y el ser integral sabe que las manipulaciones
de la mente son sueños, espejismos y sombras. Si mantienes una idea,
otro luchará contra ella. Muy pronto los dos estaréis en conflicto
con un tercero y con el tiempo, tu vida se convertirá toda ella en
parloteo y contradicción. Intenta por el contrario, mantener tu
mente sin división. Disuelve todas las ideas dentro del Tao.
42
Nada es
absoluto en la región de los pensamientos y de las ideologías. Si
te apoyas mucho tiempo en uno de ellos, este se desmorona. Por esa
razón, no hay nada más fútil y frustrante que confiar en la mente.
Para llegar al inconmovible, debes hacerte amigo del Tao. Para
lograrlo, silencia tu pensamiento. Deja de analizar, de dividir,
hacer distinciones entre una cosa y otra. Ve simplemente lo que eres
dentro del universo, y acepta a todas las cosas y a todos los seres
como parte de tu cuerpo infinito. Cuando te das cuenta de que algo
que haces a otro es algo que te haces a ti mismo, has entendido la
gran verdad.
43
En la
antigüedad las personas vivían vidas holísticas. No exageraban la
importancia del intelecto, sino que integraban la mente, el cuerpo y
el espíritu en todas las cosas. Esto les permitía llegar a ser
Maestros del conocimiento, en vez de ser víctimas de los conceptos.
Si aparecía un nuevo invento, indagaban los problemas que podía
causar, así como las ventajas que ofrecía. Apreciaban los antiguos
métodos que habían demostrado ser eficaces, y apreciaban los nuevos
métodos si podían demostrar su eficacia. Si quieres dejar de estar
confuso, imita a los antiguos: unifica tu cuerpo, tu mente y tu
espíritu en todo lo que hagas. Escoge alimentos, vestidos y techo de
acuerdo con la naturaleza. Confía en tu propio cuerpo para
trasladarte. Deja que tu trabajo y tu ocio sean la misma cosa.
Ejercita lo que desarrolla todo tu ser y no solo tu cuerpo. Escucha
música que conecte las tres esferas de tu ser. Elige dirigentes por
su virtud y no por su riqueza o poder. Sirve a los demás y
desarróllate al mismo tiempo. Entiende que el verdadero crecimiento
procede de afrontar y resolver los problemas de la vida en armonía
contigo mismo y con los demás. Si sigues estos simples y viejos
procederes, estarás continuamente renovado.
44
Ésta es la
naturaleza de la mente no iluminada: Los órganos sensoriales, que
están limitados en su alcance y capacidad, recogen información al
azar. Esta información parcial se convierte en juicios, que están
basados en previos juicios, que, a su vez, están habitualmente
basados en ideas insensatas de cualquier otra persona. Estos falsos
conceptos e ideas se acumulan así en un sistema de memoria altamente
selectivo. Distorsión sobre distorsión, la energía mental fluye
constantemente a través de canales deformados e inadecuados, y
cuando más se utiliza la mente, más confuso se vuelve uno. Para
eliminar la contrariedad de la mente, no sirve para nada hacer algo;
esto solo refuerza los mecanismos de la mente. Por el contrario,
disolver la mente es un asunto de no hacer. Evita simplemente
apegarte a lo que ves y piensas. Abandona el concepto de que estas
separado de la mente omnisciente del universo. Entonces puedes
recuperar tu percepción interior pura y ver a través de todos los
espejismos. No sabiendo nada serás consciente de todo. Recuerda:
como la claridad y la iluminación están dentro de tu propia
naturaleza, se recuperan sin moverse ni un centímetro.
45
Si corriges
tu mente, el resto de tu vida se armonizará. Esto es así porque la
mente es el aspecto que rige la vida humana. Si el río fluye con
claridad y limpieza a través del cauce apropiado, todo estará bien
a lo largo de sus riberas. El camino integral depende de la
disminución, no del aumento. Para corregir tu mente, confía en el
no hacer. Deja de pensar en complicaciones y de aferrarte a ellas.
Conserva tu mente desapegada y plena. Elimina la opacidad y la
oscuridad mental. Mantén tu mente clara como el cristal. Evita
fantasear y deja que emerja tu pura percepción interior. Calma tus
emociones y mora en la serenidad. No te afanes en la adoración de
ídolos, imágenes o ideas, seria como poner una nueva cabeza sobre
la que ya tienes. Recuerda: si puedes cesar toda tu incansable
actividad, aparecerá tu naturaleza integral.
46
El Tao origina el Uno. Lo
uno origina el Yin y el Yang. El Yin y el Yang originan todas las
cosas. Ahora olvidalo. La totalidad completa es la totalidad
completa. Así púes, cada parte también es la totalidad completa.
Olvida también esto. El dolor y la felicidad son simples estados del
ego. Olvida el ego. El tiempo y el espacio son mutables y se
disuelven, no son permanentes ni reales. Pueden considerarse como
accesorios, pero no pienses en ellos. Los seres sobrenaturales sin
forma extienden su fuerza vital por todo el universo para apoyar
tanto a los seres formados como a los seres no formados. Pero no te
preocupes de esto, lo sobrenatural es simplemente parte de la
naturaleza, lo mismo que lo natural. La verdad sutil no pone el
acento en ninguna de las dos pero incluye a ambas. Toda verdad se
halla en el Tai Chi: cultivar la mente, el cuerpo y el espíritu,
equilibrar simplemente las polaridades. Si la gente lo entendiera, la
paz del mundo y la armonía universal surgirían de manera natural.
Pero olvidalo todo sobre comprender, armonizar y hacer de todas las
cosas una. El universo ya es una unidad armoniosa, toma simplemente
conciencia de ello. Si hurgas en busca de paz interior, perderás tu
paz interior.
47
El
pensamiento dualista es una enfermedad. La religión es una
distorsión. El materialismo es cruel. La espiritualidad ciega es
irreal. Cantar no es más sagrado que escuchar el murmullo de un
arroyo, pasar las cuentas de un rosario no es más sagrado que
simplemente respirar, los hábitos religiosos no son más
espirituales que la ropa de trabajo. Si deseas alcanzar la unidad con
el Tao, no te dejes atrapar por superficialidades espirituales. Por
el contrario, vive una vida tranquila y simple, libre de ideas y
conceptos. Encuentra la satisfacción en la practica de la virtud sin
hacer distinciones, que es el único verdadero poder. Dando a los
demás de manera generosa y anónima, irradiando luz por el mundo e
iluminando tu propia oscuridad, tu virtud se convierte en un
santuario para ti mismo y para todos los seres. Esto es lo que quiero
decir cuando hablo de encarnar el Tao.