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EDIA Tai Chi Chuan


1

Yo enseño, el Camino Integral de unidad con el gran y misterioso Tao. Mis enseñanzas son simples; si intentas hacer de ellas una religión o una ciencia, éstas te eludirán. Profundas, aunque simples, contienen toda la verdad del Universo. Quienes desean conocer toda la verdad, disfrutan realizando los trabajos que les llegan. Cuando los han acabado, disfrutan limpiándose y alimentándose. Cuando se han cuidado a sí mismos, vuelven al Maestro para instruirse. El camino simple conduce a la paz, a la virtud y a la abundancia.

2

Los hombres y las mujeres que desean ser conscientes de toda la verdad deben adoptar las practicas del Camino Integral. Estas disciplinas consagradas calman la mente y conducen a la armonía con todas las cosas. La primera practica es la de la virtud indiscriminada: cuida a aquellos que lo merecen; también, y de igual modo, cuida a los que no lo merecen. Cuando extiendes tu virtud en todas direcciones sin discriminación, tus pies se hallan firmemente plantados en el camino que regresa al Tao.


3

Quienes desean encarnar el Tao han de aceptarlo todo. Aceptarlo todo significa en primer lugar no tener cólera o resistencia hacia ninguna idea o cosa, viva o muerta, con forma o sin forma. La aceptación es la verdadera esencia del Tao. Aceptarlo todo también significa apartarse de cualquier concepto de separación: hombre y mujer, yo y otro, vida y muerte. La división es contraria a la naturaleza del Tao. Renunciando al antagonismo y a la separación se entra en la unidad armoniosa de todas las cosas.


4

Cualquier salida del camino contamina el Tao. La cólera es una salida, la resistencia es una salida, el ensimismamiento en uno mismo es una salida. A lo largo de muchas vidas el fardo de las contaminaciones puede hacerse grande. Sólo hay una manera de purificarse de estas contaminaciones, y consiste en practicar la virtud. ¿Qué se quiere decir con esto? Practicar la virtud es ofrecer desinteresadamente ayuda a los demás, dar sin limitación alguna el propio tiempo, capacidades y posesiones, en cualquier ocasión y lugar en que se necesiten, sin prejuicio alguno relativo a la necesidad de la persona que lo necesita. Si tu disponibilidad a dar felicidad es ilimitada, también lo sera tu disponibilidad a recibirla. Este es el proceder del Tao.



5

¿Piensas que el universo está agitado? Ve al desierto por la noche y contempla las estrellas. Esta práctica deberá dar respuesta a la pregunta. La persona superior dispone su mente como el universo dispone las estrellas en el cielo. Conectando su mente con el origen sutil, la calma. Una vez calmada, ésta se expande de manera natural y, al final, su mente se vuelve tan vasta e inconmensurable como el cielo nocturno.

6

El Tao hace surgir todas las formas, pero él mismo no tiene forma. Si intentas representar su imagen en tu mente, lo perderás. Es como clavar una mariposa con un alfiler: se capta la forma, pero se pierde el vuelo. ¿Por qué no contentarse simplemente con vivirlo?

7

La enseñanza del Camino Integral continuará mientras exista un Tao y alguien que desee encarnarlo. Lo que está dibujado hoy día en estos pergaminos aparecerá de formas diferentes dentro de muchas generaciones. Sin embargo, estas cosas nunca cambiarán: Quienes deseen alcanzar la unidad, deben practicar la virtud sin hacer distinciones. Deben disolver todas las ideas de dualidad: bueno y malo, hermoso y feo, alto y bajo. Serán obligados a abandonar cualquier desviación mental nacida de creencias culturales o religiosas. De hecho, deberán mantener sus mentes libres de cualquier pensamiento que interfiera con su comprensión del universo como una unidad armoniosa. El comienzo de estas practicas es el comienzo de la liberación.


8

Confieso que no hay nada que enseñar: ni religión, ni ciencia, ni cuerpo de informaciones que haga regresar tu mente al Tao. Hoy hablo de esta manera, mañana de otra, pero el Camino Integral permanece siempre más allá de las palabras y más allá de la mente. Sé simplemente consciente de la unidad de las cosas.



9

Quien desee la admiración del mundo hará bien en amasar una gran fortuna y en gastarla después. El mundo responderá con admiración conforme al tamaño de su tesoro. Por supuesto, esto no tiene ningún sentido. Deja de luchar por la admiración. Coloca tu interés en el Tao. Vive de acuerdo a él, comparte con los demás las enseñanzas que lleva a él, y serás bañado por las bendiciones que fluyen de él.


10

El ego es un mono que salta a través de la selva: totalmente fascinado por el reino de los sentidos, cambia de un deseo a otro, de un conflicto a otro, de una idea centrada en sí mismo a la siguiente. Si lo amenazan, realmente teme por su vida. Deja partir a ese mono. Deja partir los sentidos. Deja partir los deseos. Deja partir los conflictos. Deja partir las ideas. Deja partir la ficción de la vida y de la muerte. Permanece simplemente en el centro, observando. Y después olvídate de que estas en él.



11

¿Te atrae un perfume más que otro? ¿Prefieres este aroma o aquel sentimiento? ¿Es sagrada tu practica y profano tu trabajo? Entonces tu mete está separada: de sí misma, de la unidad, del Tao. Mantén tu mente libre de divisiones y distinciones. Cuando tu mente es simple y está desapegada y silenciosa, todas las cosas pueden existir en armonía y puedes empezar a percibir la verdad sutil.


12

¿Deseas habitar en el espacio sagrado? ¿Tener el respeto y la compañía de los seres espirituales supremos? ¿Ser protegido por los guardianes de los ocho poderosos rayos de energía? Mima entonces el camino integral. Considera con reverencia estas enseñanzas, practica sus verdades, ilumina con ellas a los demás. Recibirás tantas bendiciones del universo como granos de arena hay en el Río de la Eternidad.


13

Las minúsculas partículas que forman el vasto universo no son en absoluto minúsculas. Tampoco el vasto universo es vasto. Son estos conceptos de la mente, que es como un cuchillo, que siempre reduce poco a poco el alcance del Tao, intentando hacerlo aprehensible y manejable. Pero lo que está más allá de la forma es inaprehensible y lo que está más allá del conocimiento es inmanejable. Sin embargo, existe este consuelo: quien suelte el cuchillo encontrará el Tao en la punta de sus dedos.


14

¿Puedes disolver tu ego? ¿Puedes abandonar la idea del yo y de los otros? ¿Puedes renunciar a los conceptos de hombre y mujer, corto y largo, vida y muerte? ¿Puedes dejar partir todas estas dualidades y aceptar el Tao sin escepticismo ni pánico? Si puedes hacerlo, puedes alcanzar el corazón de la Unidad Integral. A lo largo del camino, evita pensar en la Unidad como algo extraordinario, elevado, sublime, transcendental. Por ser la Unidad, está más allá de todo eso. Es simplemente la verdad directa, esencial y total.


15

Para el ser ordinario, lo demás suelen necesitar tolerancia. Para el ser altamente evolucionado, no hay nada que pueda llamarse tolerancia, porque no hay nada que pueda llamarse otro. Ha abandonado toda la idea de dualidad y ha extendido su buena voluntad sin prejuicio en todas las direcciones. Sin odiar nunca, sin resistir nunca, sin luchar nunca, simplemente está siempre aprendiendo y siendo. Amar, odiar, tener expectativas: todas estas cosas son apegos. El apego impide el crecimiento del verdadero ser. Por ello, el ser integral no está apegado a nada y puede relacionarse con cualquiera con una actitud sin estructuras. Por esta razón, su misma existencia beneficia a todas las cosas. Como puedes ver, lo que tiene forma es igual a lo que no tiene forma, y lo que está vivo es igual a lo que reposa. Esta es la verdad sutil, no un invento religioso, pero solo quienes ya están altamente evolucionados lo entenderán.


16

La mayoría de las religiones del mundo solo sirven para reforzar los apegos a los falsos conceptos como los del yo y los otros, vida y muerte, cielo y tierra. Quienes quedan atrapados en estas falsas ideas quedan impedidos para percibir la Unidad Integral. La suprema virtud que se puede ejercer es aceptar la responsabilidad de descubrir y transmitir la verdad total. Algunos ayudan a los demás para recibir recompensas y admiración. Esto carece simplemente de sentido. Algunos se cultivan a si mismos, en parte para servir a los demás, y en parte para servir a su propio orgullo. En el mejor de los casos, entenderán la mitad de la verdad. Pero a aquellos que se mejoran a si mismos por el mundo, a esos les será revelada toda la verdad del universo. Así pues, busca esa verdad total, practícala en tu vida cotidiana y compártela humildemente con los demás. Así entraras en el reino divino.


17

No te ocupes de rendir culto a deidades o instituciones religiosas como fuente de la verdad sutil. Hacer esto es colocar intermediarios entre tú mismo y lo divino, y convertirte en un mendigo que busca afuera un tesoro que está escondido en el interior de su propio corazón. Si quieres rendir culto al Tao, descúbrelo primero en tu propio corazón. Entonces tu culto tendrá sentido.

18

No existe un método para alcanzar la realización del Tao. Considerar cualquier método como el método es crear una dualidad, que sólo puede retrasar tu comprensión de la verdad sutil. La persona madura percibe la inutilidad de las rígidas metodologías externas. Recuerda esto: esa persona mantiene permanentemente una actitud sin estructuras y, de este modo, está siempre libre para seguir el Camino Integral. Ella estudia las enseñanzas de los maestros. Disuelve todos los conceptos de dualidad. Se prodiga al servicio de los demás. Lleva a cabo su purificación interna y no molesta a su maestro con enredos innecesarios, preservando así la conexión espiritual sutil con la energía divina del maestro. Eliminando suavemente todos los obstáculos a su propia comprensión, mantiene constantemente su sinceridad incondicional. Su humildad, perseverancia y adaptabilidad evocan la respuesta del universo y le llenan de divina luz.

19

A la persona ordinaria le parece vasto el cuerpo de la humanidad. En realidad, no es mayor ni menor que cualquier otra cosa. Para la persona ordinaria, existen personas cuya conciencia necesita elevarse. En realidad, no hay yo ni hay otro. Para la persona ordinaria, el templo es sagrado y el campo no lo es. También esto es dualismo que va en contra de la verdad. Quienes están altamente evolucionados mantienen una percepción sin distinciones. Viendo todo, sin etiquetar nada, mantienen su conciencia de la Gran Verdad. De este modo son sostenidos por ella.


20

Quien es clarividente puede ver formas que están en todas partes, pero no puede ver lo que no tiene forma. Quien es telepático puede comunicarse directamente con la mente de otro, pero no puede comunicarse con quien ha logrado el estado de no mente. Quien es telequinético puede mover un objeto sin tocarlo, pero no puede mover lo intangible. Dichas capacidades solo tienen sentido en el reino de la dualidad. En consecuencia, carecen de sentido. Dentro de la Gran Unidad, aunque no existen cosas como la clarividencia, la telepatía y la telequinesia, se ven todas las cosas, se comprenden todas las cosas y todas las cosas están siempre en su lugar.

21

Todo momento es frágil y huidizo. Por hermosos que sean, no pueden conservarse los momentos del pasado. Por gozosos que sean, no pueden guardarse los momentos del presente. Por deseables que sean, no pueden atraparse los momentos de futuro. Pero la mente se desespera por fijar el río en un lugar: poseída por las ideas del pasado, preocupada por las imágenes del futuro, pasa por alto la simple verdad del momento. Quien pueda disolver su mente descubrirá de repente el Tao a sus pies, y tendrá la claridad a mano.

22

¿Cómo puede verse la Unidad Divina? ¿En hermosas formas, en pasmosas maravillas, en inspiradores milagros? El Tao no está obligado a presentarse de esta forma. Siempre está presente y siempre está disponible. Cuando se agota el lenguaje y se disuelve la mente, se manifiesta por sí mismo. Cuando se cultiva la claridad y la pureza, se revela a sí mismo. Cuando la sinceridad es incondicional, se desvela a sí mismo. Si deseas ser vivido por él, lo verás en todas partes, incluso en las cosas más ordinarias.

23

La Suprema Verdad no puede expresarse en palabras. Por ello, el Maestro Supremo no tiene nada que decir. Simplemente se dona a sí mismo como servicio, y nunca se preocupa.

24

La conciencia sutil de la verdad del universo no ha de considerarse como un logro. Pensar en términos de logro es colocarla fuera de tu propia naturaleza. Esto es erróneo y engañoso. Tu naturaleza y la naturaleza entera del universo son la misma cosa: indescriptible, pero eternamente presente. Ábrete simplemente a esto.

25

No todos los caminos espirituales conducen a la unidad armoniosa. De hecho, la mayoría son rodeos y distracciones y no otra cosa. ¿Por qué no confiar en la evidencia y la simplicidad del camino integral? Viviendo con sinceridad incondicional, erradicando toda dualidad, celebrando la igualdad de las cosas, cada uno de tus momentos morará en la verdad.

26

Existen dos clases de bendiciones. La primera consiste en las bendiciones mundanas que se ganan haciendo buenas obras. Estas tienen relación con la mente y, por tanto, están confinadas al tiempo y al espacio. La segunda consiste en la bendición integral que recae sobre quienes realizan la conciencia de la Gran Unidad. Esta conciencia te libera de los vínculos de la mente, el tiempo y el espacio para volar libremente a través de la armonía ilimitada del Tao. Existen igualmente dos clases de sabiduría. La primera es la sabiduría mundana, que consiste en una comprensión conceptual de tus experiencias. Como es posterior a los mismos acontecimientos, necesariamente te impide tu comprensión directa de la verdad. La segunda, la sabiduría integral, implica una participación directa en cada momento: el observador y lo observado se disuelven en la luz de la conciencia pura, y no existen conceptos ni actitudes mentales para disminuir esa luz. Las bendiciones y la sabiduría que corresponden a quienes practican el Camino Integral y conducen a otros a él, son mil millones de veces más grandes que todas las bendiciones y sabidurías mundanas combinadas.

27

No pienses que un ser integral tiene la ambición de iluminar a los que no son conscientes o de elevar a las personas mundanas al reino de lo divino. Para él, no existe yo y el otro, y, por ello, nadie a quien elevar; ni cielo ni infierno y, por tanto, ningún destino. En consecuencia, su única preocupación es su propia sinceridad.

28

Es tentador considerar los vastos y luminosos cielos como el cuerpo del Tao. Sin embargo, eso sería un error. Si identificas el Tao con una forma particular, nunca lo verás.

29

No pienses que puedes alcanzar la conciencia total y la completa iluminación sin una disciplina y practica apropiadas. Eso es egomanía. Los rituales adecuados canalizan tus emociones y la energía de la vida hacia la luz. Sin la disciplina para practicarlos, caerías constantemente retrocediendo en la oscuridad. He aquí el gran secreto: Lo mismo que la elevada conciencia de la verdad sutil se obtiene por medio de la conducta virtuosa y de la disciplina constante, también es mantenida por medio de ellas. Los seres altamente evolucionados conocen y respetan esta verdad.

30

Las palabras nunca pueden portar en sí mismas la belleza de un árbol, para comprenderla, debes verla con tus propios ojos. El lenguaje no puede captar la melodía de una canción, para comprenderla debes oírla con tus propios oídos. Lo mismo ocurre con el Tao, la única forma de entenderlo es experimentándolo directamente. La verdad sutil del universo es inexpresable e impensable. Por ello, las enseñanzas superiores son sin palabras. Mis propias palabras no son la medicina, sino una receta, no un destino, sino un mapa para que lo alcances. Cuando llegues allí, silencia tu mente y cierra tu boca. No analices el Tao. Esfuérzate, por el contrario, en vivirlo: en silencio, sin división, con todo tu armonioso ser.

31

El Tao no va y viene. Está siempre presente en todas partes, lo mismo que el cielo. Si tu mente está nublada no lo veras, pero eso no significa que no este allí. Cualquier infelicidad es creada por la actividad de la mente. ¿Puedes abandonar palabras e ideas, actitudes y expectativas? En ese caso, el Tao surgirá a la vista. ¿Puedes permanecer en calma y mirar dentro? En ese caso, verás que la verdad está siempre disponible, siempre sensible.

32

El ego dice que el mundo es vasto y que son minúsculas las partículas que lo forman. Cuando las minúsculas partículas se juntan, aparece el vasto mundo. Cuando se dispersa el vasto mundo, dice, aparecen las partículas. El ego está hechizado por todos esos nombres e ideas, pero la verdad sutil es que mundo y partículas son lo mismo, ni el uno es vasto, ni las otras son minúsculas. Cualquier cosa es igual a cualquier otra. Los nombres y los conceptos solamente bloquean tu percepción de la Gran Unidad. Por ello, es sabio ignorarlas. Quienes viven dentro de sus egos están continuamente desconcertados: luchan frenéticamente por conocer se las cosas son grandes o pequeñas, si existe o no un propósito para juntarse o dispersarse, si el universo es ciego y mecánico o la creación divina de un ser consciente. En realidad, no existen fundamentos para tener creencias o hacer comentarios sobre estas cosas. Por el contrario, mira tras ellas y discernirás la verdad profunda, silenciosa y desaparecerá tu desconcierto.

33

Lo mismo que el mundo puede revelarse como partículas el Tao puede revelarse como seres humanos. Aunque el mundo y las partículas no son la misma cosa, tampoco son algo diferente. Aunque el cuerpo del cosmos y tu cuerpo no son la misma cosa, tampoco son algo diferente. Mundos y partículas, cuerpos y seres, tiempo y espacio: son todas expresiones del Tao. Invisible, inaprensible, el Tao está más allá de cualquier intento de análisis y clasificación. Al mismo tiempo, su verdad está allí a donde te dirijas. Si puedes dejarlo partir de tu mente y rodearlo con tu corazón, vivirá dentro de ti para siempre.

34

Todas las cosas del universo van de lo sutil a lo manifiesto y regresan de nuevo. Tanto si se trata de la forma de una estrella o de una persona, el proceso es el mismo. Primero existe la energía sutil. A continuación, se hace manifiesta y cobra vida. Después de un tiempo la vida se acaba, pero la energía sutil continua, bien volviendo al reino sutil, en donde permanece, o uniéndose de nuevo a las cosas manifiestas. El carácter de tu existencia viene determinado por las energías a las que te conectas. Si te unes a energías toscas, amar a una persona, odiar a un clan, rechazar una experiencia o condescender habitualmente con otra, llevarás una serie de vidas pesadas y encadenadas. Esto puede continuar durante un largo y aburrido tiempo. El proceder del ser integral es unirse a las cosas elevadas. Aferrándose a lo que es refinado y sutil, atraviesa los reinos refinados y sutiles. Si entra en el mundo, lo hace ligeramente y sin apego. De este modo, puede ir a cualquier lado sin dejar siquiera el centro del universo.

35

El conocimiento intelectual existe dentro y fuera del cerebro. Como el cerebro es parte del cuerpo, que debe un día perecer, esta serie de hechos, por grandes e impresionantes que sean, también perecerán. Sin embargo, la percepción interna es una función del espíritu. Como el espíritu te sigue ciclo tras ciclo de vida, muerte y renacimiento, tienes la oportunidad de cultivar la percepción interna de forma continua. Refinada con el tiempo, la percepción interna se hace pura, constante e inalterable. Este es el principio de la inmortalidad.

36

Es completamente posible para ti lograr la inmortalidad y experimentar la alegría y la libertad absolutas para siempre. La practica de la virtud sin discriminaciones es el medio para alcanzar este fin. Practicando la bondad y la generosidad, tu vida se armoniza de manera natural con el Camino Integral. Armonizando tu vida con el Camino Integral, empiezas a eliminar las barreras ilusorias entre personas y sociedades, entre oscuridad y luz, entre vida y muerte. Al eliminar estas ilusiones, obtienes la compañía de los seres espirituales supremos. En su compañía, estas protegido de las influencias negativas y tu energía vital no puede ser disuelta. Es así como logras la inmortalidad. Recuerda: no se trata de que quienes cultivan la plenitud de si mismos no encuentren dificultades en la vida. Se trata de que ellos entienden que las dificultades constituyen el camino mismo hacia la inmortalidad: no obstante, afrontándolas con calma y abiertamente, aquellos se desarrollan y, evolucionando alegremente en respuesta a las mismas, se hacen tan naturales, tan completos y tan eternos como el mismo Tao.

37

Una persona superior cuida del bienestar de todas las cosas. Lo hace aceptando la responsabilidad de la energía que manifiesta, tanto activamente como en el reino sutil. Cuando mira un árbol, no ve un fenómeno aislado, sino raíces, tronco, agua, tierra y sol cada fenómeno relacionado con los demás, y el árbol surgiendo de ese estado de relación. Mirándose a sí mismo, ve la misma cosa. Árboles y animales, humanos e insectos, flores y pájaros: Estas son imágenes activas de las energías sutiles que fluyen desde las estrellas a través del universo. Encontrándose y combinándose entres sí y con los elementos de la tierra, hacen surgir todas las cosas vivas. La personal superior comprende esto y entiende que sus propias energías desempeñan un papel en ello. Comprendiendo esta cosas, respeta a la tierra como su madre, al cielo como su padre, y a todas las cosas como a sus hermanos y hermanas. Cuidándolos, sabe que se cuida a sí mismo. Dándoles a ellos, sabe que se da a sí mismo. En paz con ellos, está siempre en paz consigo mismo.

38

¿Por qué correr en pos de la verdad? Esta vibra en cada cosa y en cada no cosa, desde la punta de tu nariz. ¿Puedes estar en calma y verla en la montaña?, ¿en el pino?, ¿en ti mismo? No creas que la descubrirás acumulando más conocimiento. El conocimiento crea duda, la duda te hace tener hambre de más conocimiento. No te puedes saciar comiendo de este modo. La persona sabia se alimenta de algo más sutil. Se alimenta de la comprensión de que lo que tiene nombre nació de lo que no tiene nombre, de que todo ser fluye del no ser, de que el mundo que se puede describir emana de una fuente indescriptible. Encuentra esta verdad sutil dentro de su propio ser y llega a estar completamente satisfecho. Así pues, ¿quien puede permanecer tranquilo y contemplar el ajedrez del mundo? Los insensatos siempre están haciendo movimientos impulsivos, pero los sabios saben que la victoria y la derrota se deciden por algo más sutil. Saben que existe algo perfecto antes de que se haga ningún movimiento. Esta perfección sutil se deteriora cuando se emprenden acciones artificiales; así pues, conténtate con no alterar la paz. Permanece en silencio. Descubre la armonía en tu propio ser. Acéptala totalmente. Si puedes hacer esto, lo obtendrás todo y el mundo sanará de nuevo. Si no puedes hacerlo, te perderás para siempre en la sombra.

39

Si vas en busca del gran creador, volverás con las manos vacías. El origen del universo es en última instancia incognoscible, un gran e indivisible río que fluye eternamente a través de un fértil valle. Silencioso y no creado, crea todas las cosas. Todas las cosas nacen del reino sutil al mundo manifestado mediante la relación mística del yin y el yang. El dinámico río yang empuja hacia delante, el tranquilo valle yin es receptivo, y mediante su integración nacen todas las cosas a la existencia. A esto se conoce como el Gran Tai Chi. El Tai Chi es la verdad integral del universo. Todo es un Tai Chi: tu cuerpo, el cuerpo cósmico, la forma, la apariencia, la sabiduría, la energía, las uniones de las personas, la dispersión del tiempo y de los lugares. Todo ello nace mediante la integración del yin y del yang, se mantiene y se dispersa sin la intervención de ningún creador. Tu creación, tu autotransformación, la acumulación de energía y sabiduría, la disminución y el termino de tu cuerpo: todas estas cosas tienen lugar por si mismas sin la acción sutil del universo. Por ello, no es necesario el esfuerzo agitado. Sé simplemente consciente del Gran Tai Chi.

40

Las leyes naturales del universo son inviolables. La energía se condensa en sustancia. Los alimentos se toman por la boca y no por la nariz. La persona que olvida respirar se amorata y muere. Sencillamente, no pueden descartarse algunas cosas. Forman parte también de la ley cósmica el que lo que dices y haces determinan lo que sucede en tu vida. La persona ordinaria piensa que esta ley es externa a sí misma y se siente encerrada y controlada por ella. Así pues, sus deseos perturban su mente, su mente perturba su espíritu, y ella vive en una constante agitación consigo misma y con el mundo. Gasta toda su vida en la lucha. La persona superior reconoce que ella y la ley sutil son una misma cosa. Por ello, se desarrolla de acuerdo con ella, actuando con moderación y clarificando su mente. Al comportarse de este modo, se encuentra en armonía con todo lo que es divino y esta iluminado. Pasa sus días bebiendo de la serenidad y respirando satisfacción. Ésta es la verdad profunda y simple: Eres el dueño de tu vida y de tu muerte. Lo que haces es lo que eres.

41

Bueno y malo, yo y los otros, vida y muerte: ¿Por qué afirmas estos conceptos? ¿Por qué los niegas? Hacer cualquiera de estas dos cosas es ejercitar la mente, y el ser integral sabe que las manipulaciones de la mente son sueños, espejismos y sombras. Si mantienes una idea, otro luchará contra ella. Muy pronto los dos estaréis en conflicto con un tercero y con el tiempo, tu vida se convertirá toda ella en parloteo y contradicción. Intenta por el contrario, mantener tu mente sin división. Disuelve todas las ideas dentro del Tao.

42

Nada es absoluto en la región de los pensamientos y de las ideologías. Si te apoyas mucho tiempo en uno de ellos, este se desmorona. Por esa razón, no hay nada más fútil y frustrante que confiar en la mente. Para llegar al inconmovible, debes hacerte amigo del Tao. Para lograrlo, silencia tu pensamiento. Deja de analizar, de dividir, hacer distinciones entre una cosa y otra. Ve simplemente lo que eres dentro del universo, y acepta a todas las cosas y a todos los seres como parte de tu cuerpo infinito. Cuando te das cuenta de que algo que haces a otro es algo que te haces a ti mismo, has entendido la gran verdad.

43

En la antigüedad las personas vivían vidas holísticas. No exageraban la importancia del intelecto, sino que integraban la mente, el cuerpo y el espíritu en todas las cosas. Esto les permitía llegar a ser Maestros del conocimiento, en vez de ser víctimas de los conceptos. Si aparecía un nuevo invento, indagaban los problemas que podía causar, así como las ventajas que ofrecía. Apreciaban los antiguos métodos que habían demostrado ser eficaces, y apreciaban los nuevos métodos si podían demostrar su eficacia. Si quieres dejar de estar confuso, imita a los antiguos: unifica tu cuerpo, tu mente y tu espíritu en todo lo que hagas. Escoge alimentos, vestidos y techo de acuerdo con la naturaleza. Confía en tu propio cuerpo para trasladarte. Deja que tu trabajo y tu ocio sean la misma cosa. Ejercita lo que desarrolla todo tu ser y no solo tu cuerpo. Escucha música que conecte las tres esferas de tu ser. Elige dirigentes por su virtud y no por su riqueza o poder. Sirve a los demás y desarróllate al mismo tiempo. Entiende que el verdadero crecimiento procede de afrontar y resolver los problemas de la vida en armonía contigo mismo y con los demás. Si sigues estos simples y viejos procederes, estarás continuamente renovado.

44

Ésta es la naturaleza de la mente no iluminada: Los órganos sensoriales, que están limitados en su alcance y capacidad, recogen información al azar. Esta información parcial se convierte en juicios, que están basados en previos juicios, que, a su vez, están habitualmente basados en ideas insensatas de cualquier otra persona. Estos falsos conceptos e ideas se acumulan así en un sistema de memoria altamente selectivo. Distorsión sobre distorsión, la energía mental fluye constantemente a través de canales deformados e inadecuados, y cuando más se utiliza la mente, más confuso se vuelve uno. Para eliminar la contrariedad de la mente, no sirve para nada hacer algo; esto solo refuerza los mecanismos de la mente. Por el contrario, disolver la mente es un asunto de no hacer. Evita simplemente apegarte a lo que ves y piensas. Abandona el concepto de que estas separado de la mente omnisciente del universo. Entonces puedes recuperar tu percepción interior pura y ver a través de todos los espejismos. No sabiendo nada serás consciente de todo. Recuerda: como la claridad y la iluminación están dentro de tu propia naturaleza, se recuperan sin moverse ni un centímetro.

45

Si corriges tu mente, el resto de tu vida se armonizará. Esto es así porque la mente es el aspecto que rige la vida humana. Si el río fluye con claridad y limpieza a través del cauce apropiado, todo estará bien a lo largo de sus riberas. El camino integral depende de la disminución, no del aumento. Para corregir tu mente, confía en el no hacer. Deja de pensar en complicaciones y de aferrarte a ellas. Conserva tu mente desapegada y plena. Elimina la opacidad y la oscuridad mental. Mantén tu mente clara como el cristal. Evita fantasear y deja que emerja tu pura percepción interior. Calma tus emociones y mora en la serenidad. No te afanes en la adoración de ídolos, imágenes o ideas, seria como poner una nueva cabeza sobre la que ya tienes. Recuerda: si puedes cesar toda tu incansable actividad, aparecerá tu naturaleza integral.

46

El Tao origina el Uno. Lo uno origina el Yin y el Yang. El Yin y el Yang originan todas las cosas. Ahora olvidalo. La totalidad completa es la totalidad completa. Así púes, cada parte también es la totalidad completa. Olvida también esto. El dolor y la felicidad son simples estados del ego. Olvida el ego. El tiempo y el espacio son mutables y se disuelven, no son permanentes ni reales. Pueden considerarse como accesorios, pero no pienses en ellos. Los seres sobrenaturales sin forma extienden su fuerza vital por todo el universo para apoyar tanto a los seres formados como a los seres no formados. Pero no te preocupes de esto, lo sobrenatural es simplemente parte de la naturaleza, lo mismo que lo natural. La verdad sutil no pone el acento en ninguna de las dos pero incluye a ambas. Toda verdad se halla en el Tai Chi: cultivar la mente, el cuerpo y el espíritu, equilibrar simplemente las polaridades. Si la gente lo entendiera, la paz del mundo y la armonía universal surgirían de manera natural. Pero olvidalo todo sobre comprender, armonizar y hacer de todas las cosas una. El universo ya es una unidad armoniosa, toma simplemente conciencia de ello. Si hurgas en busca de paz interior, perderás tu paz interior.


47

El pensamiento dualista es una enfermedad. La religión es una distorsión. El materialismo es cruel. La espiritualidad ciega es irreal. Cantar no es más sagrado que escuchar el murmullo de un arroyo, pasar las cuentas de un rosario no es más sagrado que simplemente respirar, los hábitos religiosos no son más espirituales que la ropa de trabajo. Si deseas alcanzar la unidad con el Tao, no te dejes atrapar por superficialidades espirituales. Por el contrario, vive una vida tranquila y simple, libre de ideas y conceptos. Encuentra la satisfacción en la practica de la virtud sin hacer distinciones, que es el único verdadero poder. Dando a los demás de manera generosa y anónima, irradiando luz por el mundo e iluminando tu propia oscuridad, tu virtud se convierte en un santuario para ti mismo y para todos los seres. Esto es lo que quiero decir cuando hablo de encarnar el Tao.