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EDIA Tai Chi Chuan


"Si comenzamos a luchar hace falta ganar. Pero luchar no es el objetivo.
El arte del guerrero es el arte de la paz, el arte de la paz es el más difícil:
Hay que ganar sin luchar."
   Ritsuke Otake


La historia esotérica de las artes del combate

Al comienzo solo cualidades físicas como velocidad, fuerza, resistencia, etc. Eran relevantes para el combate, pero poco a poco, otras fueron añadiéndose a las anteriores, experiencia, coraje, anticipación, etc. Dando lugar al nacimiento de la técnica del combate. A partir de aquí el perfeccionamiento de las técnicas y de las armas llevó al ser humano al desarrollo de los diferentes sistemas de artes marciales. Fue descubriendo las ventajas de la correcta postura, lo que le llevó al descubrimiento del centro abdominal, con el descubrimiento de este centro se llegó al descubrimiento del control de la vitalidad, factor que incrementaba notablementela eficacia del guerrero en el combate, descubriendo al mismo tiempo que la relajación en todos los sentidos, tanto física, como sicológica favorecía el desarrollo de esta energía y como consecuencia de la eficacia. 

Mas tarde, se dieron cuenta de que ciertas emociones interferían en el combate: el miedo a la derrota, a ser herido o a perder la vida, pero también, el excesivo deseo de vencer. Se comenzó a dirigir la atención hacia la mente, para conseguir un estado de perfecta calma, atención y concentración y fue en este momento, con el aspecto físico del ser humano controlado, el aspecto energético desarrollado, las emociones calmadas y dirigidas por una mente receptiva y concentrada, que el guerrero se dio cuenta de que en su interior existía otra parte hasta ese instante desconocida: el alma. 

Con el paso del tiempo, la llegada de otro tipo de guerras y el final de los antiguos guerreros, todas estas disciplinas fueron dando más importancia al desarrollo personal y a la búsqueda de la verdadera esencia del ser humano. Apareció el concepto de la vía y las artes marciales se convirtieron en un medio de búsqueda de la realización personal, de búsqueda de paz y armonía, de lo que de trascendente hay en la persona. En definitiva en una vía espiritual. De esta manera el guerrero, un ser forjado en la disciplina férrea de las artes marciales, obtenido perfecto control de su persona y dirigido hacia un objetivo espiritual, se convierte en un instrumento para el progreso de la humanidad.