Antecedentes históricos.
Aunque desconocemos casi
todo acerca de los orígenes, evolución y forma de
vida de los primeros habitantes de Irún, la presencia
romana es incuestionable y, gracias a las
excavaciones realizadas en los últimos años, en
Beraun, plazoleta de la Iglesia del Juncal, Ermita de
Santa Elena y minas de Arditurri, se han encontrado
restos de cerámica, tejas y vidrios y monedas, entre
otros.

La primera referencia escrita relativa al término Irún
la encontramos en la Carta Puebla otorgada a
Fuenterrabía por Alfonso VIII de Castilla, dada en
Palencia el 18 de abril de 1203.
Desde ese momento hasta su independencia
alcanzada por Real Cédula de 27 de febrero de
1766, otorgada por Carlos III, la Universidad de
Irún-Uranzu, aunque tenía jurisdiccíon propia en lo
político, económico y militar, dependía de
Fuenterrabía en lo civil y criminal, manteniendo
numerosos pleitos con la ciudad vecina que se
oponía sistematicamente a que Irún-Uranzu pudiera
levantar casas de piedra, al comercio de granos, al
reparto de alcabalas, a las sisas sobre
mantenimiento, etc.., amén de otros pleitos sobre
mojones, pesas y medidas, aprovechamiento de
tierras comunales, nasas salmoneras, etc..
Debido a la situación estratégica de la Universidad,
el pueblo sufrió numerosos desastres a causa de los
ataques de los reinos vecinos, debiendo estar
siempre sus habitantes prestos para hacer frente al
enemigo y dar aviso a la provincia, de ello es
testimonio fehaciente el lema que porta en su
escudo: "Vigilantiae Custos".
Para una mejor defensa de la frontera del Bidasoa,
en 1512 Fernando el Católico mandó construir el
castillo que hoy conocemos por Gaztelu Zahar y que
sería derruído, antes de estar terminado, por Carlos
V en 1539 a fin de evitar que se convirtiera en plaza
fuerte del enemigo en caso de ocupación.
El hecho más memorable de estos enfrentamientos fue la victoria
alcanzada el
30 de junio de 1522 en la batalla de San Marcial. En 1564, según
algunos
autores para recordar las hazañas bélicas, según otros
como símbolo de
independencia respecto a Fuenterrabía, se erigió la columna
de San Juan Harri.
En 1659 se firmó en la isla de los Faisanes la Paz de los Pirineos,
rubricada con
el matrimonio del Rey Sol Luis XIV de Francia con la Infanta Mar’a Teresa.
La paz
no duró largo tiempo.
Otro de los hitos gloriosos en la historia de Irún es la segunda
batalla de San
Marcial en 1813 que puso fin a la Guerra de la Independencia y en la que
las
tropas hispano-anglo-portuguesas, dirigidas por el duque de Wellington,
expulsaron de España a las fuerzas napoleónicas. Al año
siguiente Irún, que
desde 1805 había sido incorporada a la provincia de Navarra, se
reincorpora a
Guipúzcoa, de la que forma parte hasta el presente.
También se vio sacudida Irún por las Guerras Carlistas en
1837 y 1874, siendo el
último acontecimiento bélico la guerra civil de 1936, quedando
destruída gran
parte de la ciudad.
Irún ostenta en su escudo los títulos de Noble y Leal, Muy
Benemérita y
Generosa, Heróica, Humanitaria, Ciudad.